¿Por qué hago esto?
Durante años pensé que hacer mejor mi trabajo era la forma de crecer.
Mientras más experiencia tenía, más proyectos llegaban a mi escritorio. Trabajaba hasta 16 horas al día y, cuando alguien me ofrecía ayuda, casi siempre respondía: "No, yo puedo hacerlo."
Sin darme cuenta, dejé de desarrollar personas que pudieran asumir parte de ese trabajo.
Llegó un momento en que no podía tomar vacaciones con tranquilidad. Ni siquiera salir a almorzar sin pensar que alguien estaba esperando por mí para continuar.
Fue ahí donde entendí que no estaba creciendo. Solo estaba construyendo un trabajo que no podía avanzar sin mí.
Con el tiempo descubrí el mismo patrón en muchas empresas: líderes talentosos, equipos comprometidos y demasiadas decisiones esperando a una sola persona.
Comprendí que el verdadero crecimiento no ocurre cuando el líder hace más.
Ocurre cuando desarrolla personas capaces de producir buenos resultados, incluso cuando él no está.
Así nació Delega con Fausto y el Método ÓRBITA™.
- Fausto Estévez